La nueva configuración de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (LIEPS) marca un giro profundo en la estrategia fiscal del gobierno mexicano. Un impuesto que históricamente se ha enfocado en desincentivar el consumo de productos nocivos —como tabaco, alcohol o gasolinas— ahora se expande hacia categorías que antes se consideraban alternativas saludables o zonas grises en materia regulatoria. La Reforma 2026 redefine lo “nocivo” e incorpora en su red de recaudación tanto a los edulcorantes no calóricos como a la industria del entretenimiento digital, particularmente los videojuegos.
Este movimiento no solo evidencia una intención sanitaria, sino también un enfoque recaudatorio más agresivo que busca capturar ingresos provenientes de nuevas tendencias de consumo. En Kreston FLS identificamos que la ampliación del impuesto hacia bebidas dietéticas y servicios digitales interactivos representa un giro estratégico que impactará de manera directa a industrias que hasta ahora habían operado sin cargas del IEPS. La reforma obliga a empresas nacionales y multinacionales a reconfigurar precios, sistemas y cumplimiento regulatorio.
La modificación se centra en los cambios al Artículo 2, fracción I, donde se ajustan tasas y cuotas, y se incorpora una nueva categoría de servicios digitales sujetos al impuesto. Uno de los cambios más relevantes consiste en gravar, a partir de 2026, a las bebidas saborizadas que utilicen edulcorantes no calóricos, anteriormente exentas. Esto implica una cuota estimada de $1.50 pesos por litro y responde al argumento de la autoridad sanitaria de que estos ingredientes mantienen la dependencia al sabor dulce y pueden alterar la microbiota intestinal, por lo que deben desincentivarse igual que el azúcar tradicional.
A la par, la industria del gaming enfrenta una transformación significativa: se crea una nueva categoría de “servicios digitales de entretenimiento interactivo” gravados con tasas que van del 8% al 16%, adicionales al IVA, dependiendo de la clasificación del contenido. Las llamadas loot boxes son equiparadas con juegos con apuestas, lo que dispara las obligaciones fiscales y de reporte antilavado. Este cambio representa el primer gran impacto fiscal para plataformas de videojuegos en México.
El efecto en precios será inmediato. En las bebidas “Zero” o “Light”, el aumento total estimado ronda el 12%. En videojuegos clasificados para adultos, el incremento podría superar el 13%. La siguiente simulación resume el efecto comparando los escenarios 2025 vs. 2026:
Tabla: Comparativa de Precios (Bebidas y Tecnología)
Refresco Zero (2L)
• Precio sin impuestos: $25.00 → $25.00
• IEPS: $0.00 → $3.00
• IVA: $4.00 → $4.48
• Precio final: $29.00 → $32.48 (+12%)
Videojuego Clasificación “M”
• Precio digital: $1,500.00 → $1,500.00
• IEPS: $0.00 → $240.00
• IVA: $240.00 → $240.00
• Precio final: $1,740.00 → $1,980.00 (+13.8%)
Además del impacto económico, las obligaciones para los intermediarios digitales se vuelven particularmente relevantes. Plataformas como PlayStation Store, Xbox Marketplace, Steam o App Store deberán actuar como retenedoras del IEPS y emitir comprobantes que desglosen precio, IVA digital y ahora IEPS digital. Esto exige una reconfiguración inmediata de sus sistemas de facturación para identificar qué productos causan o no el impuesto, lo cual representa un reto técnico significativo para corporativos internacionales.
La reforma deja claras sus intenciones: cerrar brechas de recaudación en sectores en expansión. Las empresas de bebidas deberán replantear sus estrategias de formulación y posicionamiento, mientras que las compañías del ecosistema gamer enfrentarán su primera ola de obligaciones fiscales mexicanas.
Desde la perspectiva empresarial, es indispensable actuar hoy. Recomendamos realizar inventarios al 31 de diciembre de 2025 para anticipar posibles reglas de transición; ajustar políticas de precios de transferencia en subsidiarias mexicanas, especialmente aquellas del sector tecnológico; y asegurar una clasificación técnica precisa de productos para evitar cargas fiscales indebidas.
El cumplimiento del IEPS es complejo y las multas pueden ser elevadas. En Kreston FLS contamos con especialistas en comercio exterior, tecnología y contribuciones indirectas que pueden auditar su catálogo, evaluar riesgos y asegurar una transición ordenada hacia este nuevo régimen.
Autor: Equipo de Impuestos Kreston FLS








